| HARRY POTTER Y EL PRISIONERO DE AZKABÁN (Harry
Potter and the Prisoner of Azkaban)* * *
Alfonso Cuarón
LA AMENAZA FANTASMA
Como
era de esperar, hacía falta que un buen director, un director
con personalidad, como lo es Alfonso Cuarón (artífice
de la irresistible Y tu mamá también) se pusiera al
frente de un proyecto de tal envergadura, como lo es la saga protagonizada
por el joven mago, para poder mesurar, si no todo, sí, al
menos, gran parte del tremendo potencial cinematográfico
de esta serie que ha encandilado a millones de jóvenes lectores
en todo el mundo.
Si en las dos primeras entregas, bastante flojas, a mi parecer,
se hacía una introducción de los personajes protagonistas,
obviando toda profundización en sus caracteres, resaltando
los aspectos más superficiales y alienantes de la obra, en
un ejercicio de pura mercadotecnia de plástico y video-juego
sin alma ni carisma; es en esta tercera entrega donde, aprovechando
el transito vital de la adolescencia del mago y sus amigos de correrías,
se rompe (puede que definitivamente) con esa imagen pueril y se
afronta con matizada lucidez los aspectos más oscuros de
la historia, al enfrentar a un Harry Potter en proceso de maduración
a sus propios fantasmas interiores, pasados presentes y futuros,
obligándonos a recordar que no todo es magia y risas en el
particular mundo creado por Rowling, que existen grietas en la fantasía
por donde se filtra la pesadilla, el miedo, el trauma, el terror…
Hasta el esperado partido de Quiddich se ha tornado tormentoso e
inquietante ,
y la amenaza de los espectros se hace patente de principio a fin.
Planea también sobre esta entrega un evidente discurso sobre
el tiempo, sobre los efectos del mismo en la realidad física,
pero también en el alma de quienes sufren su paso inexorable.
En efecto, como si de una obra de Borges se tratara, el guión,
magníficamente conducido (salvo por la excesiva dependencia
hacia el formato literario, que impone saltos situacionales que
merman el ritmo de la película) por Cuarón, juega
con la noción del tiempo, abriéndolo, expandiéndolo,
ralentizándolo (magnifica la secuencia del autobús
de dos pisos) e incluso transgrediendo su aparente linealidad en
los minutos finales, situándolo como factor clave en la resolución
de la historia.
Pero también lo muestra como enemigo, pues el tiempo hace
estragos en el corazón de Harry (un Daniel Radcliffe más
imbuido de espíritu europeo en su forma de mirar a la cámara,
más alejado del estereotipo hollywoodiense), cada vez más
consciente de su realidad y por ello más dubitativo respecto
a su naturaleza, la presumida bondad del pequeño mago puede
tornarse en ira y rebeldía cuando se le pone a prueba, su
entrañable amistad con Hermione (a Emma Watson, el talento
se le presumía,
pero es que además va a ser muy guapa) y Ron (como siempre,
Rupert Grint, el más expresivo y simpático de los
tres) corre el riesgo, aún latente, de desvirtuarse debido
al progresivo acercamiento
entre estos dos últimos, lo que redunda en una mayor soledad,
un mayor aislamiento emocional del protagonista. Ni siquiera un
final endulzado puede quitarnos la sensación de que se abre
una nueva etapa más tenebrosa e imprevisible, quizás
menos atractiva desde el punto de vista comercial, pero sí
infinitamente más interesante desde mi punto de vista personal.
Ojalá no me equivoque y la próxima entrega prosiga
el nuevo rumbo que tan sabiamente ha trazado el director mexicano.
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EN RESUMEN
Para quienes gusten de reencontrarse con las viejas historias de
terror y fantasía.
Lo mejor: Escuchar los despavoridos gritos y llantos de los niños
en la sala. Ni sus padres se esperaban esto.
Lo peor: El trompicado y un tanto blandengue final, pese al buen
acierto del viaje temporal.
ARGUMENTO
Harry
Potter, de 13 años, está pasando a regañadientes
otro verano más con los Dursley, sus deprimentes parientes,
“portándose bien” mientras se aburre y sin practicar
ningún tipo de magia. Es decir, hasta que la mandona hermana
del tío Vernon, la tía Marge, viene de visita. Tía
Marge ha sido especialmente horrible con Harry y esta vez le presiona
tanto que él “accidentalmente” hace que se hinche
como un monstruoso globo y se vaya a la deriva. Temiendo el castigo
de sus tíos (y la repercusiones que tendrá en Hogwarts
y en el Ministerio de Magia, que prohíben terminantemente
a los estudiantes hacer hechizos en el mundo no mágico),
Harry huye en medio de la noche.
Rápidamente es recogido por el “Autobús Noctámbulo”,
un fantástico vehículo
violeta de tres pisos que le lleva al pub del Caldero Chorreante.
Al llegar, Harry es recibido por el Ministro de Magia, Cornelius
Fudge, que inexplicablemente no le castiga por su indebida hechicería
y, en lugar de ello, insiste en que pase la noche en el Caldero
Chorreante
antes de volver a Hogwarts.
Resulta que la razón por la que Fudge no expulsa a Harry
es que un peligroso y enigmático mago, Sirius Black, se ha
escapado de la Prisión de Azkaban y se cree que está
buscando a Harry. (Según la leyenda Black fue el responsable
de llevar a Lord Voldemort hasta los padres de Harry y de la posterior
muerte de éstos, y ahora está decidido a matar también
a Harry). Por lo tanto, el único lugar seguro para él
está en Hogwarts.
FICHA ARTISTICA:
Dirección: Alfonso Cuarón.
País: USA.
Año: 2004.
Duración: 136 min.
Género: Aventuras, fantasía.
Interpretación: Daniel Radcliffe (Harry Potter), Emma Watson
(Hermione Granger), Rupert Grint (Ron Weasley), Robbie Coltrane
(Hagrid), Gary Oldman (Sirius Black), Michael Gambon (Albus Dumbledore),
Richard Griffiths (Tío Vernon), Fiona Shaw (Tía Petunia),
Alan Rickman (Profesor Severus Snape), Maggie Smith (Profesora Minerva
McGonagall), Timothy Spall (Peter Pettigrew), David Thewlis (Profesor
Remus J. Lupin), Tom Felton (Draco Malfoy), Julie Christie (Madame
Rosmerta), Emma Thompson (Sybil Trelawney).
Guión: Steve Kloves; basado en la novela de J.K. Rowling.
Producción: David Heyman, Chris Columbus y Mark Radcliffe.
Música: John Williams.
Fotografía: Michael Seresin.
Montaje: Steven Weisberg.
Diseño de producción: Stuart Craig.
Dirección artística: Alan Gilmore, Steven Lawrence,
Gary Tomkins y Alexandra Walker.
Vestuario: Jany Temime.
Estreno en USA: 4 Junio 2004.
Estreno en España: 18 Junio 2004. |