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LA CIGARRA Y LA HORMIGA
Los que criticábamos que en España se hacia poco (por
no decir ningún) cine sobre parados, al estilo de las películas
inglesas de Ken Loach, estamos, por fin, de enhorabuena, gracias
al magnífico nuevo film de Fernando León, joven director
que ya ha acreditado una magnífica solvencia en sus tres
anteriores obras, formando "tandem" con un impagable Javier
Bardem (Santa), actor de infinitos registros y recursos inagotables,
que logra aquí una de sus más brillantes interpretaciones.
La película parte del tremendo drama que suponen las reconversiones,
en este caso, la naval de 2000 en Gijón, y las trágicas
repercusiones económicas, morales y afectivas que producen
en aquellos trabajadores que, de la noche a la mañana, se
ven abocados al desempleo, trazando, a su vez, un discurso sobre
la solidaridad, la cohesión de la clase trabajadora y las
miserias del capitalismo, cuyo ideario queda resumido en un impactante
monólogo del protagonista en el bar donde los personajes,
con su bagaje a cuestas, confluyen cada jornada (un recurso manido,
pero eficaz), y donde estos dan rienda suelta a sus emociones y
ahogan sus penurias.
Pero, si bien el tema no es para tomárselo a broma, el
gran acierto de Los Lunes Al Sol es el inesperado tono de comedia
que el guión aporta al film, con situaciones jocosas, como
la noche en el chalet donde Santa ejerce de ocasional canguro, o
la degustación de queso suizo el hipermercado, o el secuestro
nocturno del trasbordador. Escenas, todas ellas, rodadas con una
naturalidad casi primitiva, aunque se pueda echar en falta cierto
estilo personal por parte del director, quizás más
centrado en "lo que cuenta" que en "cómo lo cuenta".
Por último, aún habiendo destacado anteriormente
al trabajo de Bardem, hay que hacer referencia obligada al resto
de intérpretes, desde esos "secundarios" de lujo que
son Luis Tosar (más que probable candidato a Goya) y José
Ángel Egido (brillante su secuencia del teñido de
pelo), hasta la pequeña pero simpática aportación
de la adolescente Aída Folch, a quien ya pudimos saborear
en la irregular El Embrujo De Shangai.
En resumidas cuentas, film de obligada visión, rodado sin
ayudas estatales (luego se apuntarán al carro de sus triunfos,
como siempre), que pone el acento sobre determinados puntos obscuros
de nuestra obsoleta sociedad del bienestar, sin juzgar a nadie,
con el necesario distanciamiento, soberbiamente escrito y austeramente
realizado. Un film que promete dar muchas alegrías a nuestro
cine, tan necesitado de buenas noticias.
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ARGUMENTO
Una ciudad al norte, costera, que hace ya tiempo dió la espalda
al campo y se rodeó de industrias que la hicieron crecer
desproporcionada, a empujones, que la alimentaron de inmigración
y trabajadores y dibujaron para ella un horizonte de chimeneas, de
aristas y esperanzas, de futuros desarraigos. Un grupo de hombres
que cada día recorren sus calles en cuesta, buscándole
a la vida las salidas de emergencia. Miedo de larga duración,
funambulistas de fin de mes, y de principio también, funambulistas
sin red y sin público, sin aplausos al final, que caminan a
diario por la cuerda floja del trabajo precario, que sujetan su existencia
con andamios de esperanza y hacen de sus pocas alegrías trinchera,
conversación, rutina, como si ese naufragio del que tratan
de ponerse a salvo a diario no fuera el suyo, mientras hablan de sus
cosas y se ríen, de todo y de nada en concreto, esperanzados,
tranquilos, la mañana de un lunes al sol.
FICHA ARTÍSTICA
ACTORES: JAVIER BARDEM, LUIS TOSAR, JOSE ANGEL EGIDO, NIEVE DE MEDINA,
ENRIQUE VILLÉN, CELSO BUGALLO, JOAQUIN CLIMENT, AIDA FOLCH,
SERGE RIABOUKINE
FICHA TÉCNICA
GÉNERO: Drama
DURACIÓN: 115
CALIFICACIÓN: Mayores 13 años
PRODUCCIÓN: ELIAS QUEREJETA y JAUME ROBLES
DIRECCIÓN: FERNANDO LEON DE ARANOA
GUIÓN: FERNANDO LEON DE ARANOA e IGNACIO DEL MORAL
MÚSICA: LUCIO GODOY
NACIONALIDAD: ESPAÑA
Sección moderada por Hugo
Flores
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